DELKIM: el nacimiento de una leyenda
Cuesta creer que detrás de una leyenda así haya de verdad tan poca gente, y además solo una familia. Para mí, el mensaje está claro: ahora que sé lo que sé, valoro la marca Delkim aún más que antes.
Los detectores de picada, que hace apenas unos años todavía eran un tema delicado, son hoy un estándar en cualquier bolsa de pesca. No estoy seguro de que haya habido nunca tanto revuelo alrededor de ningún otro equipo. Muchos pescadores se resistieron a esta novedad con uñas y dientes, e incluso de vez en cuando la cosa llegó a escalar en algún sitio. Y no es de extrañar. Lo admita alguien o no, muchas de esas emociones negativas nacen de la envidia, que llevamos dentro por naturaleza. A veces también puede deberse a cierta actitud negativa frente a los cambios, o simplemente a la falta de información.
Yo no tengo problema en reconocerme esas tres cosas. La primera vez que me encontré con esta novedad fue alrededor de 2003, en casa de un amigo, y cuando me enseñó su nuevo juguete, ya tenía en la punta de la lengua una docena de razones por las que no servía para nada, y suficientes argumentos para explicar por qué precisamente yo no necesitaba algo así.
Seguro que en aquello había algo de envidia, porque yo era solo un espectador sin información y, en aquel momento, también sin medios suficientes para comprarlos. Otro motivo era el cambio del que hablaba: ¿para qué me iba a servir un detector electrónico si estoy sentado junto a la caña y tengo los tensores? Tendría que ser completamente tonto para necesitar además música para eso. Sí, en aquella época ya llevaba casi 17 años pescando, y todo tenía su orden y su lógica, aunque visto desde hoy fuera algo limitado.
Sin embargo, esas opiniones desaparecieron en menos de un año, cuando me invitaron a mi primera salida carpera de verdad, una que lo cambió absolutamente todo. Allí me prestaron mis primeros detectores, con la explicación de que, si no, ni siquiera se podía pescar carpas en condiciones, y mucho menos de noche o durante todo el fin de semana.
¡Había nacido la libertad!
Cuando un pescador se busca a sí mismo
Ahora ya no recuerdo qué detectores me prestaron entonces. Lo único que sé es que después de aquella salida tenía que tenerlos yo también, y que en combinación con mi soporte quedaban realmente geniales.
Lo que sí recuerdo perfectamente son los míos, los verdaderamente primeros. Los primeros que fueron míos de verdad. No fue justo después de aquella salida mencionada, sino cuatro años más tarde. Entonces compré unos detectores SEMA Magneto sin receptor.
Dos años más tarde, es decir, en 2010, compré un set 3+1 de la marca SKarp llamado TREND. Eran unos juguetes a un precio imbatible y funcionaban bien.
El siguiente cambio llegó en 2015, en forma de los Delphin Roler. Frente a los anteriores suponían una innovación agradable, pero tampoco fue un salto tan grande como para que se quedaran conmigo más de un año.
Y luego llegaron mis queridísimos FOX MXr+. Fueron mis primeros detectores de calidad, y los apreciaba como ninguna otra cosa. Pero, al igual que la mayoría de los carperos, seguía mirando de reojo al ídolo de todos los detectores, que sin duda es Delkim.
Con el apetito abierto por los vídeos de pesca, solo esperaba el momento adecuado, y ese llegó con el lanzamiento de los modelos Txi-D y Rx-D. En ese instante ya nada podía detenerme, y cumplí mi sueño.
DELKIM
Aunque estoy convencido de que los productos de esta marca no necesitan demasiada presentación, ¿qué hay de la marca en sí? ¿Conoce nuestra comunidad de pescadores a Delkim?
¿Sabíais, por ejemplo, que la marca DELKIM nació a finales de los años 70 en el Reino Unido con el objetivo de distribuir ingredientes para la fabricación de cebos y aromas? Incluso desempeñó un papel clave en el descubrimiento de sabores como Scopex, Strawberry, Spice “B”, etc. Esto probablemente pocos se lo esperaban.
La empresa fue fundada por dos carperos: DEL Romang y KIM Donaldson. En la época en que se fundó Delkim, los detectores de picada todavía estaban en pañales.
En aquel momento, en el mercado solo estaba el detector de antena “Heron”, inventado por Dick Walker. Fue inventado en los años 50. Ahora resulta fácil calcular hasta qué punto la pesca inglesa va por delante de la nuestra, la checa.
Pero volvamos al tema. En aquel entonces, el Heron era el único detector disponible y también el más moderno. Por desgracia, sufría algunas carencias que los propios pescadores intentaban mejorar de distintas maneras. Fue entonces cuando este sistema entró en el punto de mira de Delkim y nació el proyecto “Heron Conversion”. Los pescadores enviaban sus detectores Heron a Delkim para su conversión, y allí los perfeccionaban utilizando diodos LED, circuitos electrónicos y altavoces GPO. Al mismo tiempo, este servicio puso en marcha el negocio de las alarmas de pesca.
¿El primer Delkim?
Las primeras cuatro series de detectores de antena autosuficientes, fabricados especialmente a mano, las hizo Del en 1976, poco antes de fundar la empresa Delkim. Según Del, aquellos fueron los primeros Delkim de verdad, e incluso él mismo se quedó con una de esas series, que sigue siendo plenamente funcional.
Aproximadamente por esa misma época, Delkim fabricó los primeros sacos de retención para carpas y eslingas de pesaje disponibles comercialmente.
Uno esperaría que ahora ya tendría que llegar, que ahora sí aparecería el primer Delkim fabricado en serie. Quizá os decepcione, pero el camino todavía era largo y espinoso.
A principios de los años 80 apareció en el mercado otro detector revolucionario, el “Optonic”, y los pescadores volvieron a pedir innovaciones por parte de Delkim. Ellos retomaron de nuevo las conversiones de estos detectores, hasta que llegaron los problemas legales y las modificaciones de los Optonic se detuvieron.
Esta época trajo a la empresa dos hitos fundamentales. El primero fue la reputación de la firma, que le aseguró una posición muy sólida en el mercado. Las modificaciones fueron tan revolucionarias que establecieron nuevos estándares para valorar los productos de este sector. El segundo hito, sin embargo, fue negativo, ya que debido a los problemas legales relacionados con la conversión de los Optonic y a la incertidumbre que surgió, Kim Donaldson dejó la empresa. El estrés asociado a aquel período difícil era algo que no quería en su vida. Su salida de la firma, no obstante, se produjo en buenos términos, y la amistad entre Del y Kim no se vio afectada.
Así que Del Romang siguió adelante en la empresa y, poco a poco, fue soñando con fabricar sus propios detectores. Quería tener su propio producto comercial, en lugar de mejorar los de otros. Al final, todo lo puso en marcha un sueño de verdad en 1983, porque fue precisamente en un sueño donde a Del se le ocurrió la idea de fabricar los detectores de hoy. En mitad de la noche se despertó y corrió desnudo al salón para pasar un trozo de sedal por la aguja de su tocadiscos.
Delkim: el nacimiento de una leyenda
Después del sueño que lo cambió todo, Del patentó el Delkim Vibration System, que requirió nueve años de intenso desarrollo hasta 1992. Fue entonces cuando nació el detector Delkim en su primera versión comercial. En aquel momento, Del llevó a la perfección un producto del que podía sentirse plenamente orgulloso.
Como podéis ver ahora, los elementos de diseño son reconocibles desde el primer detector hasta el actual.
Innovación
Posteriormente, en 1994, llegó una innovación en forma del primer sistema de radio. Este sistema, llamado Tx 2000 y, en el caso del receptor, Rx 2000, seguía dependiendo de un transmisor que en la primera versión se fijaba a la pica bajo los detectores, y del que colgaban las llamadas colitas de ratón. Poco después, como parte de la innovación, los transmisores empezaron a venderse sin esas colitas.
Un pequeño paso para el hombre…
Estamos en 1996 y Delkim lanza sus primeros detectores con transmisor integrado bajo el nombre Tx-i. Al mismo tiempo, introduce como primera marca en el mercado el LED azul, marcando así una dirección que se mantiene hasta nuestros días.
Para estos transmisores se vendía el receptor Rx 2004 con cuatro diodos y posibilidad de conectar hasta ocho alarmas. Al igual que en los sistemas anteriores, Delkim volvió a aportar, gracias a sus innovaciones, un notable ahorro de energía. En eso fue muy bueno desde el principio. Otra primicia de este fabricante fue la introducción del LED blanco, y creo que a estas alturas ya queda claro quién es el jugador TOP en este terreno.
Delkim Plus
En 2003, Delkim presenta una actualización de la antigua serie, que se fabricaba desde 1992. Hasta entonces había cambiado todo menos la carcasa. Ahora se trata de una actualización completa. Al detector se le añadió un segundo diodo y un botón para cambiar el brillo. Al mismo tiempo introduce en el mercado el color violeta de los diodos, de nuevo como primera marca en todo el mercado. En esta serie se volvió a intervenir de forma notable en el ahorro de energía. Ahora el brillo podía ajustarse en tres niveles, y era posible encender o apagar el diodo nocturno. En los productos anteriores, la señalización nocturna se resolvía con un alojamiento para isótopo justo bajo el paso del sedal.
Para estos detectores también estaba disponible el receptor RX Plus con seis diodos: rosa, rojo, blanco, violeta, verde y amarillo. Gracias al desarrollo propio del radioreceptor, el alcance superó la barrera de los 200 m. Duración de la batería: 6000 h.
Otra innovación de este modelo fue el conector para enchufar indicadores de picada iluminados.
Ese año, debido a problemas técnicos, Delkim lanzó únicamente la versión Plus, y para la versión Txi+ los pescadores tuvieron que esperar hasta el año siguiente.
Los detectores Delkim de esta versión Txi+ los conocen pescadores de todo el mundo. Este producto puso en marcha el mayor boom en el mundo del carpfishing. Difícilmente encontraréis un solo vídeo de un pescador conocido de aquella época en el que este producto no aparezca en plano. Al mismo tiempo, este producto le dio a Delkim una popularidad increíble, y de una marca que marcaba tendencias y estándares pasó a convertirse en un fabricante sin competencia.
Yo mismo caí en esa fiebre y sabía que algún día tenía que poseer esos alarmas de primera categoría. Delkim se convirtió en el sueño de la mayoría de los pescadores, y esa tendencia se mantiene hasta hoy.
Al principio mencioné el Delkim Vibration System y su relación con la aguja de un disco. Lo primero para los niños de hoy: disco, entendido como disco de gramófono, vinilo. El sistema Vibration, situado en los detectores Delkim, puede compararse con la cápsula de nuestros tocadiscos. Se trata de un sensor piezocerámico por el que pasa nuestro sedal, y este transmite las vibraciones para su posterior procesamiento dentro del cuerpo.
Delkim TXI-D
El desarrollo de la nueva serie comenzó en 2009 y duró largos 10 años, hasta que llevaron su ya perfecto producto al absoluto cielo de la pesca.
Con el lanzamiento de la versión Txi-D empujaron los límites de lo imposible.
El cambio principal volvió a ser el diseño y una reducción notable del tamaño. Un cambio invisible, pero quizá aún más fundamental, fue la digitalización.
El producto anterior se basaba en una señal analógica, mientras que este procesa la señal de forma digital. El mayor problema fue convertir la detección por vibración a formato digital.
Así que el nuevo producto vuelve a traernos la probada detección por vibración, el procesamiento digital de la señal y una señal de radio digital. El sistema está equipado con control de la velocidad de los pitidos, cuenta con un sistema de seguridad mejorado y amplía las posibilidades de ajuste de la intensidad del LED. También dispone de modo silencioso, cambio inmediato del modo nocturno al diurno, por supuesto indicación de batería baja y un arranque muy rápido.
Tiene una protección mucho mejor frente al clima, memoria de usuario para los ajustes preferidos y muchas cosas más, pero de eso hablaremos en la segunda parte de este artículo. Allí veremos este producto con mucho más detalle dentro de la reseña.
Me llevó varios años decidirme por un alarma de Delkim. Ahora me alegro de haber aguantado hasta el lanzamiento de esta serie y de haberla comprado de inmediato.
Hoy sí y mañana también me encuentro con incontables detractores de este sistema, con muchos pescadores que jamás se comprarían un Delkim, o que afirman que no sirve para nada. Como veis, el tema de los detectores electrónicos sigue siendo controvertido, solo que se ha desplazado de quién lo tiene a quién tiene qué.
Sí, para una barca probablemente no sea el alarma más adecuado, pero en cualquier otro sitio no tiene competencia.
Es un hecho triste que la mayoría de estos haters solo critican por envidia, porque no pueden permitírselo por precio, o simplemente por la necedad de su carácter. A veces quizá sea solo falta de información. Como ya he escrito, lo llevamos dentro. Al fin y al cabo, casi todos tenemos siempre el mejor producto. Por desgracia, la mayoría de esos productos tan promocionados no son más que una débil copia de China de productos como Delkim, Fox y un puñado muy pequeño de otros.
Si os interesan más detalles sobre la historia de la marca y de sus productos, más información sobre el desarrollo y las innovaciones, echad sin duda un vistazo al canal de YouTube DelkimLtd, allí hay muchísimo material.
Un vídeo muy útil está en la sección Live y se titula Delkim Live – History of Delkim.
Complemento
No quisiera olvidar mencionar que Delkim es una empresa puramente familiar. Su fundador, como ya hemos dicho, es Del Romang, que fundó la firma junto con Kim Donaldson. Kim dejó la empresa en 1986 por el estrés de los problemas legales relacionados con el caso Optonic. Si nos detenemos todavía un momento en Kim, merece la pena mencionar que, por desgracia, falleció en 2001. Según las noticias, se fue haciendo lo que más le gustaba, pescando carpas. Otra gran fuerza impulsora en el entorno familiar de la empresa fue la primera esposa de Del, Bev. Ella tampoco está ya entre nosotros. Tanto Kim como Bev desempeñaron un papel incalculable en el nacimiento de la empresa Delkim, y sin ellos esta historia nunca habría tomado ese rumbo.
Actualmente, la empresa está formada, además de Del, por su hijo Lee, su hija Carla, su segunda esposa Carol, el hijo de ella, Paul, y otros hijos, Robert y Mark. Cuesta creer que detrás de una leyenda así haya de verdad tan poca gente, y además solo una familia. Para mí, el mensaje está claro. Ahora que sé lo que sé, valoro la marca Delkim aún más que antes.
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